elsa tiò, puerto rico
Me aleje de la luz difusa y sútil que viví debajo de los aleros y los árboles en altamar ya no existe la sombra, sólo la luz apabullante que enluta mi piel y aclara las heridas que laten en mis ojos y golpean mi cuerpo hecho de remolinos y vacios.
En mitad de la nada no existe la memoria y vi cambiar el color del mar con tonos de naufragios Y sentir el ritmo incierto del vaiven de las olas embriagarme con los últimos olores de la patria.
Una corriente en mi alma arrastraba mis miedos, mientras la corriente del mar arrastraba mis penas. Y así llegue a otra isla dejando atrás hijos , padres y paisajes y de tanto luchar mis manos callosas desgastaron sueños y amapolas. Ancle dolores en mi piel de relámpago alumbrando la huella de mi angustia y la ciudad profunda de violencia y la reluciente verdad de mis anhelos rotos .
Estoy hecha de tanta lejanía que sólo en la distancia de mi misma estoy cercana a todos mis adentros. Soy un kaleidoscopio de emociones que desaparecen y se crean murmurando la voz de los crepúculos.
Han pasado los años y estoy vieja y mi amor por mis hijos ha crecido tan lejano a mis brazos, mientras sigo cargando mi pobreza por una larga fila de esperanzas . Soy una indocumentada de las aguas, me hice compañera del sol , mi patria es la misma balsa en la que sigo flotando cuando cruze los mares , y el viento trazó la ruta del destino y de la espera.
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Por lobitogabriel - 14 de Julio, 2006, 8:47, Categoría: poesia
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